miércoles, 27 de abril de 2011

el síndrome de Burnout también afecta a los muñequitos de plástico

Estaba un ninja de plástico sentado en un puesto de bebidas refrescantes; después de un arduo día de trabajo combatiendo esqueletos guerreros. Al poco pasaba por ahí un esqueleto y el ninja le invita un poco de sake, dado que no estaban en horas de trabajo, le sirve una tacita de cerámica, pero de plástico, con sake, pero imaginario para nosotros, real para ellos.

Comentan los nuevos accesorios de combate, formaciones de batalla, armas y demás chucherías para construir fortalezas e incluso construir más tropas mientras el ninja de plástico bebe copita tras copita y habla solamente del trabajo.

Llega entonces la hora de que el esqueleto se retire, hace reverencia y se dispone a continuar su camino cuando es detenido por las palabras del ninja, quien molesto le pregunta el por qué de la ofensa de no beber el sake que le sirvió.


Bueno, ¿hubiera sido más ofensivo beberlo y derramarlo a través de mis huesos? ¿o señalarte tu ignorancia? los esqueletos no comemos ni bebemos.

-FIN-